Kamisaraki viajer@, has llegado a Poconchile, estación obligada de los viajeros que por siglos han atravesado el desierto cordillerano. Es el único valle en la región con riego disponible todo el año, gracias a lo cual se cultiva el maíz, alimento milenario de las culturas que registraron en geoglifos las rutas troperas, que luego fueron parte del Qhapaq Ñan y del camino real de Potosí.
San Jerónimo de Lluta, mencionada en documentos por primera vez en 1618, fue la primera doctrina de los altos de Arica. Una restauración de fines del siglo XIX le imprimió su actual estilo republicano peruano, en albañilería de adobe, techumbre de madera trapezoidal y fachada esbelta con doble campanario.
Cada 30 de septiembre celebramos a nuestro santo patrono, con las costumbres que aprendimos de nuestros ancestros y que unen a los agricultores de este pueblo.
El templo de San Jerónimo de Poconchile es un tesoro de la comunidad y Monumento Nacional, en la categoría de Monumento Histórico, según decreto Nº331 10/08/2015. Integra, junto a otros 33 templos andinos de Arica y Parinacota, el Plan Templos Andinos/Ruta de las Misiones Saraña.
¡Jallalla, Poconchile!
De gran importancia en los primeros tiempos coloniales, cuando fue cabecera de la Doctrina de Lluta, el poblado de San Jerónimo de Poconchile recibe al viajero en el sorprendente Valle de Lluta como puerta de entrada al circuito Ruta de las Misiones.
La carretera internacional CH11 que conecta Arica con La Paz y la línea férrea que conectaba ambas ciudades hasta hace pocos años, cruzan el poblado de Poconchile junto al valle, que es un oasis en el gran desierto, con cultivos de alfalfa, maíz, ajos, cebollas y tomates. Los camiones recorren la ruta que por miles de años ha seguido la cuenca del río para acceder a las alturas cordilleranas. Las cuencas de Lluta, Azapa, Vítor y Camarones, son corredores naturales entre el mundo altiplánico y la costa. En el recorrido por Lluta los geoglifos señalan las rutas caravaneras prehispánicas que fueron aprovechadas por los españoles para instalar la Ruta de la Plata de Potosí y establecer sus dominios en esta zona estratégica del continente. Se observan recuas de llamas y figuras de felinos, monos, águilas y ranas. En el panel más importante se observa el llamado gigante de Lluta, figura antropomorfa que mira hacia la costa y que recuerda a los troperos andinos. El poblado de Poconchile tiene su origen como sede de una temprana doctrina dedicada a la atención de las comunidades indígenas de los Altos de Arica. En torno al poblado hay importantes evidencias arqueológicas de asentamientos prehispánicos que se pueden visitar. El primer templo de Poconchile aparece mencionado en el s. XVII. La actual iglesia corresponde a una reconstrucción de fines del s. XIX, tras los fuertes terremotos de 1868 y 1877. Es un templo singular, que conserva el patrón barroco andino del conjunto patrimonial en su atrio cerrado y su fábrica de muros de adobe, pero lo rompe en su diseño con doble campanario inserto en la fachada y el característico techo con armadura trapezoidal, propio de construcciones republicanas peruanas de la zona de valles costeros. En los trabajos de restauración de 2005, se restituyeron los muros de adobe y la techumbre trapezoidal con cubierta de barro. En 2013 - 2014 se restauró los daños provocados por el terremoto de Iquique de junio de 2005. En 2018 se le realizó una conservación preventiva para antender daños provocados por las lluvias altiplánicas.




